SINFONIA MARINA
El mar, tan presente en mi vida y no porque disfrute
de él deportivamente,
o sea mi medio de vida que podría ser. El mar es algo
tan consustancial a la figura del Porteño,
que su madre le arrulla con Salves marineras y rumores
de olas. Siempre viví cara al mar y,
por haber nacido en el Puerto me siento marinero y
como se, que tanto monta monta tanto,
( no quiero
enfadar a nadie, es un litigio muy
antiguo portuense o porteño?) me gusta llamarme Porteño,
soy ribereño del Guadalete y de nuestra preciosa bahía
por eso, antes que Ciudad, fue Puerto
y yo, nací en
el Puerto y a mucha honra, PORTEÑO hasta que muera.
Me gusta ver los atardeceres en la playa y escuchar
las risas y los lamentos,
de las olas que llegan a mi orilla. Ellas, componen
una bella sinfonía que merecen un auditorio
que entienda, como se interpreta cada día la misma
canción, aunque parezcan
distintas notas, según el día de mar...
SINFONIA MARINA
No
se si el mar
dice,
Do…
tal
vez lo que
dice
es, Re…
Mi,
Fa, Sol, La, Si…
de
su deambular de olas,
mientras
bajaba y crecía,
sus
sinfonías, oí.
¿Qué
onomatopeya sería
la
que tendría que
escribir
del oleaje,
del
mar que llega a
la
playa, y rompe,
lleno
de envidia
y
de coraje…
envidia
del que se queda,
allí
donde el mar es
grande
y no tropieza,
ni
muere en la arena,
ni
mata contra las rocas,
su
enojo, y su fuerza.
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