!MARINERO!
¡Marinero!
¡Marinero!,
sé tú, la imagen
del mar; son tus dominios,
las verdes praderas, de olas encrespadas.
Los horizontes infinitos que buscan
eternamente,
el lecho donde recostar, como dos
inmortales amantes,
al
cielo y la mar.
En la lejanía del infinito,
baja la luna a lavarse sus brillos,
mirándose en el espejo
de la inmensidad oceánica.
de la inmensidad oceánica.
Después, el sol,
se levanta por el Oriente,
desayunando un nuevo cielo azul
lleno de tenues reflejos de
amanecida.
Son sus mismos reflejos sobre los
mares
son como auroras boreales.
y…los vientos
habitan los rincones
de temporales pasados y tempestades
sin control, pero; también de suaves brisas,
de soleadas singladuras, donde los
recuerdos, nos llevan
a la seguridad del hogar y el amor
de la familia.
¡Marinero!
en un soñado
e imposible crepúsculo
deja bañar tus recios perfiles,
por las tenues y exiguas,
últimas luces

Comentarios
Publicar un comentario